Sexo con una escort

Sexo en grupo:

Sexo en grupo puede ser considerado todos aquellos actos sexuales que implican a más de dos personas. Según las estadísticas, un gran porcentaje de personas en tiempos modernos por lo menos una vez probó “los encantos” de sexo en grupo”.

La forma más común de sexo en grupo es un “trío”, cuando ya existe un arraigado triángulo amoroso de participantes. También existen tipos intermedios de sexo en grupo, por ejemplo, sucede que varias parejas tienen sexo en la misma habitación. Con el tiempo, los marcos morales pueden ampliarse, y ya no les impide nada para convertirse en un colectivo más “unido”. Aquí desde un punto de vista psicológico podrían aparecer problemas de celos, rivalidad, y también un sentido de inutilidad (y si de repente alguien la tiene más grande).

Así que el grupo más común es un trío. Obviamente, hay solamente dos combinaciones posibles: dos hombres, una mujer y/o dos mujeres, un hombre. La segunda es más común y frecuente en la relación de proporciones de 10:1. Y es así principalmente porque hacer el amor con dos mujeres al mismo tiempo representa el sueño erótico más común de los hombres.

¿O es simplemente un complejo potril, o se lo piensan que si con una es bueno, con dos debe ser mejor aún? Cualquiera que sea su psicología, es prácticamente un deseo común y por lo tanto es natural. Otra razón de la popularidad de esta combinación es que mayoría de las mujeres se encuentran mucho menos tímidas en juegos eróticos entre sí delante de los hombres, que los hombres frente a una mujer, por eso los tres pueden disfrutar al mismo tiempo.

Dos hombres estrictamente heterosexuales (es decir, que no aceptan fellatsio) con una mujer entre ellos pueden tenerla sólo uno después del otro, y uno queda solamente a disfrutar observando a la pareja haciendo de amor. Pero si los hombres están interesados en ellos, a la mujer sólo le queda ir a prepararse un café.

Una mujer puede lograr definitivamente mayores minutos de éxtasis, haciendo el amor con su mejor amiga y el hombre el que ellas tanto desean (pero no están enamoradas de él, que es otro caso diferente y mucho más complicado). La impresión es que estás haciendo el amor con todo el mundo al mismo tiempo, y aunque es bastante conocido que tal clase de sexo le parece a mucha gente escandaloso o incluso repulsivo, sólo puedo decir que minutos de tal amor son perfectamente capaces de elevar el espíritu y la mente.

En cuanto a la “pura mecánica” del sexo en grupo, cada persona libre de prejuicios que entre en este juego no necesita ningunas instrucciones especiales. Cualquier mujer que sabe íntimamente su cuerpo, sus zonas erógenas puede transferir fácilmente ese conocimiento a otra mujer. Para este aprendiz necesitarían sólo una práctica muy pequeña, mucho menor que para hacer el amor con un hombre.

Ni que decir que esto incluye besos con lengua, juegos con los senos y pezones, fricción de los clítoris excitados entre sí, comidas mutuas con estudio voluptuoso de vagina y vulva. Selección de juegos es limitado solamente por la imaginación, y hay que recordar que excitar los pechos no es solo posible con la boca o manos, sino con sus pechos u otras zonas de erógenas hasta la vagina o el clítoris.

El papel del hombre en este juego debe tener algunas limitaciones cuando se trata de conseguir el máximo placer. Si un hombre es incapaz de disfrutar observando el escenario erótico creado por las mujeres jugando, mejor que no entre a jugar con ellas, porque al empezar con su amor y centrarse en sus sensaciones, ellas no les gusta que las interrumpan en el momento más inoportuno. Cuando ellos quieran su participación, ellas mismos le darán la bienvenida. Mientras tanto, él debe limitarse a esos placeres que le ofrecen las escenas encantadoras y en ningún caso interferir en la acción prematuramente. También hay que recordar que él no tiene ningún permiso de indicar a sus acompañantes que tienen que hacer.